Paz, sólo paz, no más quiero
que paz. Un rincón tranquilo
donde el sol dore mi tarde
como tarde de domingo.

Un amor bastante y libre
oculto por el olvido
en prado de soledad
florecido de amarillo.

Si, lo eterno: el agua, el sol,
el azul, la brisa, el ritmo
de las ideas divinas
la visióndel infinito.

Seran bastante el encanto
de la mujer, la rosa, el libro.
Despues, como el agua lenta,
serpentará el idilio.

Ylas horas inmortales
en los prados florecidos
tejerán guirnaldas libres
para nuestro idealismo.

¡Alas, venid!¡quiero irme
a mi sueño!!amor, idilio,
ve llegando, ve llegando.
recójete en mis sentidos!